Mirador del parque del cabo San Lorenzo. Gijón.

Parque ubicado en el Cabo de mismo nombre, en la zona este
de la ciudad.

Gijón, que
cuenta con la categoría de villa, es la ciudad más poblada del Principado de
Asturias, ubicada a orillas del mar Cantábrico, su extensión es de 182
kilómetros cuadrados y cuenta con una población de 271.717 habitantes –censo de
2020-.

Al igual que
otras ciudades, villas y pueblos asturianos, muchas calles, plazas y paseos se
han remozado en las últimas décadas, a la vez que se fueron ganando espacios
para el disfrute ciudadano. 
Espacios y
lugares, que en ocasiones, se han enriquecido con esculturas de distintos tipos
y tamaños que adornan los mismos. La ciudad es un buen ejemplo de ello,
contando con un alto número de esculturas, muchas de ellas con el denominador
común del acero y el hormigón como sus materiales utilizados, y que conforman
por sí solas un buen reclamo turístico.

Gijón también ha
realizado una apuesta por la puesta en marcha de sendas verdes y paseos, y es
en algunos de ellos dónde se han ubicado parte del conjunto artístico
escultórico existente.

En la loma que
domina la ciudad por el oriente, se encuentra el cabo de San Lorenzo, pequeño
saliente situado en el extremo septentrional de la Providencia, perteneciente a
la parroquia de Somió, sobre él que se asienta el parque que toma su nombre.

Parque del Cabo San Lorenzo. Gijón.



Abarca una
extensión de 141.685 metros cuadrados. Primigenio de titularidad privada
dividido en cuatro propiedades con cuatro dueños, adquirido por el Estado en
1945 para convertirlo en campo de maniobras dependiente del Ministerio de
Defensa y que en 1993 paso a ser de propiedad municipal, siendo inaugurado el 8
de agosto de 1997.

El extenso
terreno, recuperado para el disfrute y el ocio, es un buen ejemplo de la
apuesta municipal descrita. Fue diseñado con el objetivo de dotar de un nuevo
gran espacio verde a la ciudad, en la punta contraria del también recuperado
cerro de Santa Catalina, que cierra por el oeste la bahía gijonesa. Obra
propuesta por el Ayuntamiento de Gijón y sufragado por el Principado de
Asturias.



Son dos sus
accesos, el rodado a través de un ramal de la carretera GI-2 que sale del alto
de la Providencia y el peatonal a través de la senda del Cervigón que sale del
parque del Rinconín y concluye en él.



El proyecto fue
realizado por el arquitecto Ángel Noriega, quien diseño un espacio verde al
servicio del ciudadano, conservando varias plataformas de hormigón utilizadas
para la práctica de tiro, así como de un bunker, de un almacén subterráneo y de
un índice geodésico, como recuerdo de su pasado. 


Su referencia,
visible desde una gran parte de la ciudad, es la silueta de la proa de un barco
que se eleva hacia el noroeste. Estructura de hormigón, diseñado como un
elemento arquitectónico elemental, anclada en la tierra con una doble función:
estética y de barrera para frenar el viento y de protección.

Apostando por
ubicarlo en la parte más alta, siguiendo la predisposición de los individuos de
llegar a la parte más alta y las ganas de elevarse más y más. Para ello la
silueta cuenta con tres niveles diferentes con sus correspondientes miradores.



En su estructura
está insertada una placa que recuerda que el parque fue una vez terreno militar
y que en 1993 se compró para desarrollar el Plan de Recuperación de la Costa
Este. Al igual que otra placa da fe que el espacio verde se inauguró el 8 de
agosto de 1997, por el entonces presidente del Gobierno del Principado de
Asturias, Sergio Marqués Fernández.



En el extremo oeste el Parque limita con la
playa Peñarrubia, y en su lindero oeste se encuentra la conocida isla de la
Tortuga, también llamada Fontica.

Playa de Peñarrubia. Gijón.

Y se complementa con un aparcamiento, zona
infantil, elementos de práctica deportiva, amplios paseos y tres esculturas: Paisaje
Germinador, Homenaje a Galileo Galilei XV y en Memoria de José Luis Álvarez Margaride.

Escultura Paisaje Germinador, de Miguel Ángel Lombardía, en Gijón.

Escultura Galileo Galilei, de Amadeo Gabino, en Gijón.

MÁS INFORMACIÓN COMPLEMENTARIA. Pinchar enlaces.

GIJÓN.

Escultura Alegoría, en Gijón.

Escultura Cantu los dies fuxios, de Adolfo Manzano, en Gijón.
Escultura Castillo de Salas, De Joaquín Rubio Camín, en Gijón.
Escultura Galileo Galilei, de Amadeo Gabino, en Gijón.

 

“Hay una
predisposición del individuo. Cuando se llega a una parte alta, dan ganas de
elevarse más y más, así que en el proyecto, desde el principio, hubo un mirador”.
Ángel Noriega, arquitecto asturiano.

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