Ubicada en la localidad de
Sietes, es lugar de paso del Camino a Covadonga desde Gijón.
Villaviciosa, esta ubicado en su
zona centro, cuenta con una superficie de 276,23 kilómetros cuadrados y un
censo poblacional de 14.439 habitantes –censo de 2019- lo que le coloca como el
onceavo y el décimo respectivamente de
los 78 que conforman el Principado de Asturias. Limita al norte con el mar
Cantábrico, al sur con los concejos de Sariego, Nava, Cabranes y Piloña, al oeste
con los de Gijón y Siero y al este con el de Colunga, estando vertebrado en 41 parroquias.
Las capillas de ánimas son pequeñas
capillas o altares construidos por lo general entre los siglos XVII y XIX,
consecuencia del culto a los muertos y a las almas del purgatorio, ubicadas a
orillas de caminos o en encrucijadas con el objeto de recoger limosnas y que en
ellas se realicen oraciones por las almas del purgatorio. Su construcción la
suelen hacer particulares, que a su vez recogen el dinero recaudado y con él
ofrecen misas por y mantienen la capilla.
Este tipo de devoción es muy
usual hasta mediados del siglo XX en todo el norte peninsular, recibiendo
diferentes nombres. “Ánimas” en el Principado de Asturias, “Santucos” en
Cantabria, “Petos de ánimas” en Galicia o “Alminhas” en el norte de Portugal.
Una de las parroquias de
Villaviciosa es Sietes, situada en su sureste muy cerca ya de su límite con los
concejos de Piloña y Cabranes, ubicada a 423 metros de altitud, con una
población que no llega al medio centenar de habitantes. Su cabecera, de mismo
nombre, dista 9,71 kilómetros de Villaviciosa, la capital municipal con la que
se comunica a través de la carretera AS-332 que continua hasta Colunga.
Pueblo, por el que pasa el Camino
de Gijón a Covadonga, en el que destaca la majestuosa iglesia de San Emeterio,
mandada construir en 1555 como capilla funeraria por el bachiller Fernando
Suárez del Canto, provisor de la Catedral de Oviedo, declarada Bien de Interés
Cultural y uno de los pocos ejemplos de arte renacentista en el Principado.
Entre ella y el otro edificio
señero de la localidad, el antiguo casino fundado en 1914 por los vecinos
emigrantes a Cuba, del que apenas dista 50 metros, se encuentra la “Capilla de
Ánimas”.
Incrustada en un pequeño promontorio
de tierra, cuenta con una cubierta a dos aguas de techumbre de teja vista, sin
coronación alguna, con paredes de sillarejo.
Protegida por una reja de hierro,
su interior pintado de blanco en bastante deterioro, acoge una hornacina con un
cuadro y dos soportes de vela delante del mismo.
El cuadro es un mosaico que
representa a la Virgen, con dibujos de siete personas a sus pies, y un texto en
su parte inferior con el texto “A devoción de José Otero”.
MÁS INFORMACIÓN COMPLEMENTARIA. Pinchar en enlaces.
Capilla de Ánimas, en Breceña (Villaviciosa).
Capilla de Ánimas, en Grases (Villaviciosa).
Capilla de Ánimas, en Sietes (Villaviciosa).
Capilla de San Blas, en Casquita (Villaviciosa).
Escultura «Exaltación a la Manzana» de Eduardo Úrculo, en Villaviciosa.
Faro de Tazones, en Villaviciosa.
Iglesia de Santa Eulalia de la Lloraza, en Oles. Villaviciosa.
Monolito a Carlos I en el puerto de Tazones. Villaviciosa
Villaviciosa, pasito a pasito. Descripción de sus principales monumentos.
“En los antiguos caminos asturianos se alzan de trecho en trecho, como
jalones de la religión, unas capillitas de ánimas, que poco a poco se van
derrumbando porque la construcción de las carreteras ha cesado el tránsito por
aquellos lugares y nadie se ocupa de ellas”. Aurelio del Llano (1868-1936)
escritor y folklorista asturiano.



