Monumento a los Zapateros, en Noreña.

Ubicado en la plaza la Nozalera,
es el homenaje del concejo al gremio que lo sustento econonómicamente desde el
siglo XV.

Noreña es un concejo y villa
situado en el centro neurálgico del Principado de Asturias, distante 15 kilómetros
de su capital, que aúna una serie de peculiaridades. Es el más pequeño de los
78 existentes y uno de los más pequeños de España, con una superficie de 5,29
kilómetros cuadrados. Está formado por cinco porciones de territorio separadas
y repartidas como un archipiélago por el concejo de Siero, repartidas en tres
parroquias, con un censo poblacional en 2019
 
de 5179 habitantes, lo que le convierte en el de mayor densidad de
Asturias, como también fue en sus años el de mayor PIB del Principado. Y es el
único de la Comunidad con el título de Condado, otorgado por Juan I en 1383 al
obispo de Oviedo Gutiérre de Toledo, a la vez que lo separaba del concejo de
Siero, exhibiendo los obispos de Oviedo sus atributos como condes hasta 1954,
siendo el último Javier Lauzurica y Torralba, por lo que es conocida como la
villa condal.

Históricamente desde tiempos
inmemoriales  el sustento económico del
concejo estuvo en dos gremios, el de zapateros y el de chacineros. El primero
estuvo presente hasta la década de los cuarenta en el siglo XX, llegando a
coexistir más de 350 talleres artesanos. Actividad documentada desde el siglo
XV, apareciendo en el catastro del Marqués de Ensenada en el año 1751 en Noreña
más de 200 zapateros, 56 carpinteros, 34 curtidores y 14 sastres.



Importante gremio que inspiró a
diferentes escritores, como a Ramón Pérez de Ayala en su novela “Belarmino y
Apolônio”, o a Armando Palacio Valdés en “Novela de un novelista”.

El 25 de abril de 1988, se crea
la dinámica Asociación y Cofradía de los “Caballeros de la Orden del
Sabadiego”, con el fin de dinamizar la cultura noreñense, así como la defensa y
divulgación de la gastronomía local. Desde entonces se convirtieron no sólo en
los embajadores del endémico embutido noreñense del sabadiego y del concejo,
sino que con sus múltiples actividades se han convertido en el referente
cultural y festivo del mismo.



Con esa filosofía propusieron en
mayo de 2007 al Ayuntamiento, la realización de un “Monumento a los zapateros”,
a tamaño natural y en bronce, con el que querían rendir homenaje al gremio que
sustento en gran parte la economía del concejo, cediendo el boceto realizado
por el escultor ovetense José Luis Fernández en base al zapatero Bartolín, con
taller en la calle de la Iglesia.

La propuesta no fructifico, y
posteriormente por iniciativa de la noreñense Fernanda Valdés, conocida como
Cheni, descendiente de familia zapatera, la realización del Monumento se hizo
realidad, y fue inaugurado el 25 de octubre de 2016, con motivo de la
festividad de San Crispín y San Crispiniano, mártires romanos del siglo III y
patronos de los zapateros.



El Monumento está ubicado en la
plaza de la Nozalera, dónde antaño se ubicaron varios talleres de artesanos
zapateros. Consta de una placa rectangular de hierro de unos dos metros de
altura, sobre la que luce la placa en bronce del escultor langreano José Luis
Iglesias Luelmo, y a cuyos píes está colocada una bota realizada en bronce.

La placa reproduce las manos de
un zapatero en plena faena, con la cita “No
hay carretera ni camino de Asturias que no haya sido hollado por los zapatos de
Noreña”
, realizada por el escritor Armando Palacio Valdés, en su obra
“Novela de un novelista” por iniciativa de Miguel Ángel Fuente, cronista
oficial de Noreña,

 



MÁS INFORMACIÓN COMPLEMENTARIA. Pinchar en enlaces.

Un Principado para descubrir.

Cofradías Enogastronómicas.

Caballeros de la Orden del Sabadiego. XXIII Gran Capítulo, 2011.

Caballeros de la Orden del Sabadiego. XXIV Gran Capítulo, 2012.

Caballeros de la Orden del Sabadiego. XXV Gran Capítulo, 2013.

Caballeros de la Orden del Sabadiego. XXVI Gran Capítulo, 2014.

Caballeros de la Orden del Sabadiego. XXVIII Gran Capítulo, 2018.

Crucero y plaza de la Cruz, en Noreña.

El Kiosco de la música, en Noreña.

Escultura del Gochu, seña de hermanamiento con Burgo de Osma.

Monolito al Camino de Santiago, en Noreña.

Monumento al Gochu, en Noreña.

La torre del Reloj, en Noreña.

 

“San Crispín nunca
estudió, nin tampoco fue a la escuela, toa la vida pasó sentáu nuna tayuela”.
Canción popular asturiana dedicada al patrón de los zapateros.

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