Perteneciente a la parroquia de
Sena, es uno de los siete pueblos oficialmente abandonados en Ibias, y el
primero en serlo.
Ibias es un vasto concejo situado
en el rincón más suroccidental del Principado de Asturias, que limita con la
provincia de Lugo al norte y a occidente, con la de León al sur, y a oriente
con los concejos asturianos de Allande, Cangas del Narcea y Degaña. Cuenta con
una extensión de 333,30 kilómetros cuadrados y
una población de 1251 según el censo poblacional de 2019, que lo sitúa en los
puestos 6 y el 53 respectivamente de los
79 concejos en que está vertebrado el Principado.
Atravesado de este a oeste por el
río Ibias, su área occidental está incluida en el Parque Natural de las Fuentes
del Narcea y del Ibias, y en el bosque de Muniellos, Reserva Natural Integral y
Reserva de la Biosfera. Dividido en once parroquias: Cecos, Marentes,
Pelliceira, San Antolín, San Clemente, Santa Comba Os Coutos, Sena, Sisterna,
Seroiro, Taladrid y Tormaleo, cuenta con setenta y ocho núcleos poblacionales,
de los que a fecha 2010 siete estaban deshabitados. Bautizado, por algunos,
como el “Lejano oeste asturiano” su
capital municipal, San Antolín, dista 142 kilómetros de Oviedo.
En el occidente, limitando con la
provincia de Lugo se encuentra la parroquia de Sena. Bajo la advocación de San
Agustín, y una extensión de 32,13 kilómetros, está integrada por los núcleos
poblaciones de Barca, Castaosa, Riodeporcos, Santiso y Sena, así como los
oficialmente deshabitados Bustelín, Penedela y Salvador.
En el extremo occidental de la
parroquia, en las estribaciones nororientales del monte Chailón, se encuentran
los restos de lo que fue la aldea de Bustelín, el primero de los núcleos del
concejo en quedar deshabitado, a finales de la década de los setenta del siglo pasado.
Situado a 350 metros de altitud,
en el estrecho desfiladero que traza el río del que toma su nombre, tributario
del río Navia, al que le entrega sus aguas un kilómetro más abajo, en la
cabecera del embalse de Salime, a la altura del pueblo de Riodeporcos, después
de nacer en Sena como Liares y tomar su nombre después de su unión con el de
Teixeira en Penedela con un recorrido de apenas 10 kilómetros.
Sus construcciones, de las que
apenas quedan tres a medio derruir, se alzan a media latera sobre un terreno de
roca cuarcítica, que la mano humana adapto en terreno cultivable mediante
terrazas y muros de piedra, algunos aún en píe.
Lugar de paso entre sus núcleos
más cercanos son Riodeporcos, Busto y Peneleda, por él en la actualidad
discurre la ruta señalizada como el PR-AS-27 “Desfiladero del Bustelín”,
circular desde Riodeporcos.
De este núcleo dista unos 600
metros, con el que se comunica a través del sendero que se alza excavado en la
peña en la parte superior del desfiladero. Mientras que la distancia a los
también deshabitados núcleos de Busto y Penedela es de 5,200 y 4,500 kilómetros
respectivamente a través de senderos, salvando en ambos casos un desnivel de
ascenso de más de 400 metros, partiendo los mismos en direcciones opuestas del
fondo del valle, una vez superado el rústico puente de maderos por el que se
salva el río.
La vegetación del entorno de
Bustelín, influenciada por la sequedad y las altas temperaturas, es la más
mediterránea de todo el concejo, con abundancia de bosques de madroños y de
sufreiras –alcornoques-, con una riqueza floral igualmente impresionante, en
las que las jarras, nemorasas y renumeeulos
apenas deja ver los restos de las antiguas construcciones.
MÁS INFORMACIÓN COMPLEMENTARIA. Pinchar en enlaces.
Bustelín, la primer aldea en ser deshabitada en Ibias.
Busto, la aldea viva de Ibias, aunque oficialmente deshabitada.
Busto, capilla de San Ildefonso.
Casa típica Txileira. Muestra etnográfica. Sistierna.
“Siempre que tengo ocasión
aprovecho para volver a Asturias y, en cada nuevo viaje, encuentro algo
sorprendente”. José Bono (1950 – ) político español.







