Iglesia de San Juan Bautista de Duz, Colunga.

 Templo parroquial modernista, edificado
en 1924 gracias a las donaciones de la familia Montoto Hernández.

El concejo de Colunga, en el
oriente del Principado de Asturias, cuenta con una extensión de 97,57 kilómetros
cuadrados, que limita al norte con el mar Cantábrico, al sur con los concejos
de Parres y Piloña, al este con el de Caravia y al oeste con el de Villaviciosa.
Y está vertebrado en trece parroquias: Carrandi, Colunga, Gobiendes, La Isla,
La Llera, La Riera, Lastres, Libardón, Lué, Pernús, Pivierda, Sales y San Juan
de Duz.

Está última, situada en el
cuadrante nororiental del concejo, al norte de Colunga, la capital municipal de
la que dista 2 kilómetros, en la margen derecha del río Libardón, que desemboca
en la playa de la Griega perteneciente a la parroquia. Con una extensión de
3,82 kilómetros cuadrados y una altitud media de 66 metros, comprende los núcleos
rurales de Huerres, Poladura, San Juan de Duz y San Telmo.

Playa de la Griega.


En ella se localizó un asentamiento
castrense y desde el medievo está documentada la existencia de un monasterio
que dependía del de San Pelayo de Oviedo, que prestaba servicios a los
peregrinos del Camino de Santiago. Y su templo, bajo la advocación de San Juan
Bautista y ubicado en San Juan, estaba englobado en el arte románico.

Su actual iglesia, es un moderno
templo construido en el año 1924 gracias a las generosas donaciones de Luis
Montoto Covián, su esposa Concepción Hernández Alfonso, su hijo Tomás Montoto y
su esposa María del Carmen Isant, como reza en la lapida situada encima de su
puerta principal.


Levantado más cerca de Huerres y
no alejado de San Juan, es una llamativa edificación con una imponente torre pórtico,
en cuya frontal destaca la escultura en piedra de San Juan Bautista, con un
reloj de sol en su parte superior y en las caras este-oeste de su base –como sosteniendo
la torre- las esculturas en piedra de dos ángeles orantes que fueron
decapitados en la contienda civil española, no recuperando nunca su primigenio
estado, y si en cambio si se repuso la mano que también habían cortado de la de
San Juan.



Torre coronada con un campanario
sujetado con columnas en forma de pegollos de hórreo. Y que también sujetan sus
pórticos laterales, todo un canto a las construcciones tradicionales
asturianas, y que le dan un toque regional al edificio modernista.



Igualmente destacable son sus singulares
vidrieras, realizadas por la prestigiosa firma Maumejean, con establecimientos
abiertos en París, Biarritz, San Sebastián, Madrid y Barcelona, y que a finales
del siglo XIX eran los vidrieros oficiales de la Casa Real, y que entre sus
obras religiosas se encuentran las realizadas en la basílica del Sagrado Corazón
de Gijón.



 

MÁS INFORMACIÓN COMPLEMENTARIA. Pinchar en enlaces.

Un Principado para descubrir.

Patrimonio religioso asturianos. Capillas,
ermitas, iglesias y otros bienes.

Playa de la Griega.

 

“Quien no es
feliz con poco, no lo será con mucho; quien no aprecia lo pequeño no podrá ser
cuidadoso de lo grande; a quien lo suficiente no basta está al margen de la
virtud, pues el cuerpo físico vive de un día para otro y si se le proporciona
lo que realmente necesita, habrá tiempo todavía para la meditación, mientras
que si se trata de darle cuanto desea, la tarea será inacabable”. Lao-Tsé (
570-490
a.C). filósofo chino considerado el
fundador del taoísmo.

 

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