Fundada por los Franciscanos
Tercianos en 1375, con importantes modificaciones en siglos posteriores, es la
actual iglesia parroquial. Descripción, fotografías y vídeo.
Melide, ubicada a 450 metros de
altitud, con sus poco más de 100 kilómetros cuadrados de extensión, sus 28
parroquias y sus 7.419 habitantes -censo
de 2020- es considerada como el centro geográfico de Galicia. Situada en la
encrucijada de los Caminos de Santiago, en el centro de la villa se cruzan el
Camino Primitivo, conocido aquí como de Oviedo, y el Francés.
Melide, encrucijada de Caminos de Santiago.
Aparece documentada por primera
vez en el siglo X, aunque sus orígenes pueden ser muy anteriores. El Camino de
Santiago es su fundamento como pueblo y posee una intensa identidad histórica
jacobea. Su centro medieval fue repoblado por mandato de Alfonso IX, que
concedió la Terra de Melide al arzobispo de Santiago en 1212.
patrimonio religioso. Del mandato de Alfonso IX se conserva la portada de la
iglesia románica de San Pedro, integrada en la actual capilla de San Roque. Al
lado de la capilla se levanta uno de los cruceiros más antiguos de Galicia,
obra gótica del siglo XIV, que muestra la larga pervivencia del estilo del maestro
Mateo en el área de influencia del Camino.
En el centro de villa, se
encuentra la pétrea plaza do Convento, con la iglesia del convento de Sancti
Spiritus, la capilla de Santo Antonio, la casa del Ayuntamiento y el actual
Museo de la Terra de Melide, antiguo hospital de peregrinos.
La iglesia de Sancti Spiritus
perteneció al desaparecido convento de los Franciscanos Tercianos –Orden
Tercera de San Francisco- fundado en el año 1375, es uno de los tesoros del
patrimonio melidense, con importantes modificaciones posteriores es en la
actualidad la iglesia parroquial de la localidad. En
1498, Sancho Sánchez de Ulloa con la piedra del castillo derribado durante la
revuelta irmandiña, decide reconstruir la iglesia del convento en memoria de su
madre Inés de Castro. En el siglo XVIII se realizan reformas de ampliación en la
iglesia, quedando únicamente la capilla
lateral y la mayor de los siglos XIV y XV. Se amplia la nave con la
construcción de una de cañón, que se reparte en cuatro trechos separados por
arcos fajones que arrancan de ménsulas conectadas por arcos entre si. Así como la
portada principal, en tres tramos que está en un lateral hacia la plaza, y que
tiene características del barroco compostelano de esa época.
También del siglo XVIII es la torre cuadrangular, con
ligeros contrafuertes y remate en cúpula octavada con pináculo y vanos para las
campanas. Su perfil es semejante a las de San Francisco en Santiago de
Compostela.
En
su interior destacan sus restos románicos. De la
antigua iglesia sólo queda una pequeña capilla lateral, con bóveda y arco triunfal
ojivales del siglo XIV, llamada capilla del Santo Cristo, porque tal vez estuvo
en ella el Cristo que hoy está en la capilla de San Antón.
En su capilla mayor se encuentra el retablo barroco obra del
gallego Francisco de Castro Canseco en 1760. El cuerpo principal presenta en el
centro una hornacina de arco de medio punto, flanqueada por columnas
salomónicas con decoración de racimos y hojas, representación del relato de
Pentecostés, el escudo de la orden franciscana e imágenes de San Francisco y Santo
Domingo, presidiendo la Inmaculada. Sobre el suelo del retablo aparece la tumba
medieval de Fernán Lopes, fundador do convento.
En
su lateral se encuentran los sarcófagos góticos del siglo XV de Leonor de
Mendoza e Inés de Castro, primera y segunda mujer de Lope Sanches de Ulloa,
erguidos con columnas y arcos de medio punto adornados con pináculos y arco
conopial. Visten el hábito franciscano, con rosario
en las manos y paños formando grandes pliegues, con inscripciones genealógicas
en su frente.
La iglesia cuenta con otros dos retablos, de estilo
neoclásico, dedicados a la Virgen de los Dolores y a Jesús el Nazareno con el
sepulcro de Alfonso Vázquez de Insua.
Destacable es la talla en marfil de un Niño Jesús, datado
en el siglo XVII, de estilo hispano-filipino, que otrora estaba en la capilla y
obra pía de San Antonio, construida en 1671 por el otrora arzobispo de Méjico, Mateo Segade Bugueiro. Capilla de donde procede también la conocida como Verónica
de Melide, que se atribuye al mencionado Francisco de Castro Canseco. Y varios
cuadros pintados en tela, como el de la Virgen de Guadalupe, que muestra el
paso por tierras mejicanas del ilustre melidense.
Capilla y obra pía de San Antonio, el arte azteca en Melide.
Enlace al vídeo
sobre la iglesia:
https://www.youtube.com/watch?v=WY_0G7t8ls0
MÁS INFORMACIÓN COMPLEMENTARIA. Pinchar
en enlaces.
Camino de Santiago Primitivo. Etapa nº 12 de Villamor a Arzúa.
Camino de Santiago Primitivo. Etapa nº 12 de Villamor a Arzúa. Vídeo del recorrido.
Capilla y obra pía de San Antonio, el arte azteca en Melide.
Iglesia de Sancti Spiritus, testigo de la historia de Melide.
Melide, encrucijada de Caminos de Santiago.
belleza de sus paisajes, su energía, su espiritualidad, la cordialidad y
hospitalidad de los gallegos, nos
permite descubrir toda esa fuerza interior que todos tenemos, abrir nuestra
mente y nuestro corazón a iniciar el camino hacia una mejor calidad de vida».
Teresa Márquez, peregrina.