Parque del Cabo San Lorenzo. Gijón.

Parque ubicado en el Cabo de mismo nombre, en la Providencia, en la zona este
de la ciudad, inaugurado el 8 de agosto de 1997.

Gijón, que
cuenta con la categoría de villa, es la ciudad más poblada del Principado de
Asturias, ubicada a orillas del mar Cantábrico, su extensión es de 182
kilómetros cuadrados y cuenta con una población de 271.717 habitantes –censo de
2020-.

Al igual que
otras ciudades, villas y pueblos asturianos, muchas calles, plazas y paseos se
han remozado en las últimas décadas, a la vez que se fueron ganando espacios
para el disfrute ciudadano. 
Espacios y
lugares, que en ocasiones, se han enriquecido con esculturas de distintos tipos
y tamaños que adornan los mismos. La ciudad es un buen ejemplo de ello,
contando con un alto número de esculturas, muchas de ellas con el denominador
común del acero y el hormigón como sus materiales utilizados, y que conforman
por sí solas un buen reclamo turístico.



Gijón también ha
realizado una apuesta por la puesta en marcha de sendas verdes y paseos, y es
en algunos de ellos dónde se han ubicado parte del conjunto artístico
escultórico existente.



En la loma que
domina la ciudad por el oriente, se encuentra el cabo de San Lorenzo, pequeño
saliente situado en el extremo septentrional de la Providencia, perteneciente a
la parroquia de Somió, sobre él que se asienta el parque que toma su nombre. 
Abarca una
extensión de 141.685 metros cuadrados. Primigenio de titularidad privada
dividido en cuatro propiedades con cuatro dueños, adquirido por el Estado en
1945 para convertirlo en campo de maniobras dependiente del Ministerio de
Defensa y que en 1993 paso a ser de propiedad municipal, siendo inaugurado el 8
de agosto de 1997.



El extenso
terreno, recuperado para el disfrute y el ocio, es un buen ejemplo de la
apuesta municipal descrita. Fue diseñado con el objetivo de dotar de un nuevo
gran espacio verde a la ciudad, en la punta contraria del también recuperado
cerro de Santa Catalina, que cierra por el oeste la bahía gijonesa. Obra
propuesta por el Ayuntamiento de Gijón y sufragado por el Principado de
Asturias.



Son dos sus
accesos, el rodado a través de un ramal de la carretera GI-2 que sale del alto
de la Providencia y el peatonal a través de la senda del Cervigón que sale del
parque del Rinconín y concluye en él.



El proyecto fue
realizado por el arquitecto Ángel Noriega, quien diseño un espacio verde al
servicio del ciudadano, conservando varias plataformas de hormigón utilizadas
para la práctica de tiro, así como de un bunker, de un almacén subterráneo y de
un índice geodésico, como recuerdo de su pasado. 


Su referencia,
visible desde una gran parte de la ciudad, es el Mirador, consistente en la silueta de la proa de un barco
que se eleva hacia el noroeste. Estructura de hormigón, diseñado como un
elemento arquitectónico elemental, anclada en la tierra con una doble función:
estética y de barrera para frenar el viento y de protección. 

Mirador del Parque del Cabo San Lorenzo, en Gijón.



Apostando por
ubicarlo en la parte más alta, siguiendo la predisposición de los individuos de
llegar a la parte más alta y las ganas de elevarse más y más. Para ello la silueta
cuenta con tres niveles diferentes con sus correspondientes miradores.



En su estructura
está insertada una placa que recuerda que el parque fue una vez terreno militar
y que en 1993 se compró para desarrollar el Plan de Recuperación de la Costa
Este. Al igual que otra placa da fe que el espacio verde se inauguró el 8 de
agosto de 1997, por el entonces presidente del Gobierno del Principado de
Asturias, Sergio Marqués Fernández.



Parque que limita al norte con el
mar Cantábrico, que baña los acantilados sobre los que asienta. En el extremo
oeste limita con la playa Peñarrubia, y en su lindero oeste se encuentra la
conocida isla de la Tortuga.



La
playa cuenta con una longitud de 550
 metros, y un ancho medio de 10 metros, compuesta
de cantos, gravas, arenas y afloramientos rocosos. En bajamar queda al
descubierto una gran planicie de rocas, mientras que en pleamar la playa queda
reducida a un corto espacio con cantos rodados.
Paraíso del nudismo y
del surf en la ciudad, está considera la playa nudista desde hace más de tres
décadas.



La denominación de la isla viene dada por su forma
característica de lomo de tortuga en su tercio superior, bien visible desde la
media y larga distancia. También conocida como isla de la Fontica,
es lugar de nidificación elegido por muchas aves, especialmente corcomanes y
diversos tipos de gaviotas, y elegido por muchos pescadores para practicar su
deporte. Comunicada con tierra firme y en su inicio, en su lateral
oriental existe una pequeña cala compuesta de cantos rodados y floraciones
rocosas, con leves sedimentos arenosos, que es utilizada por usuarios como playa.

En la parte
superior del Parque, dónde se ubica el aparcamiento, en el lateral izquierdo
del mirador que tiene forma de proa de un barco, se encuentra la escultura
“Paisaje Germinador” realizada por el escultor asturiano Miguel Ángel
Lombardía, y que luce en el mismo desde su inauguración. 
Con unas
dimensiones de casi tres metros de altura, se levanta sobre un pedestal
luciendo sobre la pradería de cara al mar Cantábrico. Representa a una figura
humana con formas distorsionadas, especialmente sus alargados miembros
inferiores,  susceptible de las más variadas interpretaciones.

Escultura Paisaje Germinador, de Miguel Ángel Lombardía, en Gijón.


En el extremo
derecho del parque, se encuentra la obra realizada por el artista valenciano
Amadeo Gabino, titulada “Homenaje a Galileo Galilei XV”. Obra dedicada a uno de
los artífices de la revolución científica y considerado el padre de la
astronomía y de la física moderna, el astrónomo, matemático, ingeniero y físico
italiano de la Toscana nacido en 1564 y fallecido en 1642. 
Instalada en
1997 fue realizada en acero corten, está formado por dos estructuras
geométricas semicirculares, colocadas en forma oblicua. Sus dimensiones de tres
metros de altura están conformadas a su vez por planchas unidas mediante
soldadura, que se curvan y arquean, dibujando rutas concéntricas que definen el
planeta del cosmos de los sueños.

Escultura Galileo Galilei, de Amadeo Gabino, en Gijón.


En su extremo
inferior izquierdo, con vistas a la playa de Peñarrubia, se ubica la escultura
realizada en memoria del empresario asturiano José Luis Álvarez Margaride, por
su hija Xana Khale. Realizada en el año 2010, año de su fallecimiento, es un
monumento a uno de los ejecutivos asturianos más reconocidos a nivel mundial y
uno de los artífices de la reindustrialización en el Principado de Asturias, en
las últimas décadas del siglo veinte. Realizada en acero inoxidable, es una
interpretación a la bola del mundo, con brazos interlazados, simbolizando el
mundo abierto y globalizado conceptuado por su padre, que desarrollo su trabajo
profesional por diferentes países.

Escultura homenaje a José Luis Álvarez Margaride, en Gijón.



Junto a ella luce una placa
dedicatoria con el texto: «En memoria de José Luis Álvarez Margaride
(1938-2010), ilustre empresario gijonés, asturiano de pro y gran persona. El eco
de tú voz llegará siempre a todos los rincones de nuestras vidas». La
villa de Gijón, su familia y amigos.

 


MÁS INFORMACIÓN COMPLEMENTARIA. Pinchar enlaces.

GIJÓN.

Escultura Alegoría, en Gijón.

Escultura Cantu los dies fuxios, de Adolfo Manzano, en Gijón.
Escultura Castillo de Salas, De Joaquín Rubio Camín, en Gijón.
Escultura Galileo Galilei, de Amadeo Gabino, en Gijón.

 

“La ciudad
requería espacios públicos al servicio del ciudadano, porque el espacio verde
que rodeaba Gijón, la aldea de Gijón, era importante, pero privado”. Ángel
Noriega, arquitecto asturiano, diseñador del Parque.

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