Capilla de la Atalaya, en Puerto Vega, Navia.

Construida por el Gremio de
Marinería en 1615, alberga la talla del siglo XV envuelta en una leyenda.

Navia es un
concejo ubicado en el occidente del Principado de Asturias, que cuenta con una
superficie de 62,58 kilómetros cuadrados, que limita al norte con el mar
Cantábrico, al sur con el concejo de Villayón, al este con el de Valdés y al
oeste con el de Coaña.

Puerto de Vega,
es una de las ocho parroquias en que está vertebrado. Incluye los pueblos de
Santa Marina, Soirana, Vega de Cima, Vigo y Puerto de Vega. Este último, la
capital parroquial, dista 8 kilómetros de la capital municipal, esta ubicado
a 28 metros de altitud,  cuenta con una extensión
de 4,74 kilómetros cuadrados y una población de 1738 habitantes
(censo de 2020), lo que la convierten en la segunda población más habitada del
concejo.

Se trata de uno
de los pueblos más pintoresco del litoral asturiano, cargado de tipismo,
encanto, belleza y que cuenta con una gran riqueza cultural e histórica, en el
que conviven las casas típicas marineras con las casonas solariegas y de
indianos con edificios de corte moderno, con típicas callejuelas, paseos y
plazas con el puerto pesquero siempre de referencia en un cuidado entorno, que
junto a la unión y armonía de sus vecinos ha sido merecedor del premio “Pueblo
ejemplar de Asturias 1995” otorgado por la Fundación Príncipe de
Asturias.

Económicamente
ligado históricamente al mar, tanto a la pesca como a la actividad
complementaria conservera y la industrial de astilleros, su puerto fue
antiguamente comercial, de cabotaje  y ballenero, ubicándose en él la
primera aduana del Principado de Asturias, manteniendo en la actualidad su
actividad pesquera en un puerto ampliado y remodelado durante la década pasada,
después de la galerna ocurrida el 1 de enero de 1998.



En la zona alta
del pueblo se encuentra el barrio de la Atalaya, que cuenta con parque y área
de descanso y la capilla que toma su nombre, y en cuya entrada luce el busto
del insigne jurista, político y escritor ilustrado Gaspar Melchor de Jovellanos
fallecido en la localidad el 27 de noviembre de 1811, donde paso sus últimos
días de vida, con motivo de su II Centenario de su muerte, gracias a la
iniciativa de la “Fundación de amigos de la historia” y del “Ayuntamiento de
Navia”, como reza la placa de su monolito.



Lugar
estratégico desde la que se divisa una amplia panorámica en todas las
direcciones sobre la rada del mar Cantábrico, y que antaño era utilizado para
divisar los acercamientos de ballenas a la costa, de cuya pesca el lugar fue
referencia regional.



La capilla de la
Atalaya, Telaya como es conocida en la localidad, fue construida en el año 1615
por el Gremio de Marinería de la localidad, con la ayuda de diferentes
aportaciones entre las que destacan la realizada por la familia Navia, para albergar
la imagen de Nuestra Señora de la Atalaya, patrona del Gremio cuyos primeros
estatutos fundacionales son del año 1605 y de los pescadores.



Reformada en el
año 1963, en ella destacaba la ubicación de la Virgen, en el bauprés de 
un navío
escoltada por dos anclas y por una talla barroca de San Roque a su derecha. 
La talla que
allí luce se data en el siglo XIX, y es una copia de la original datada en el
siglo XV, que reúne las connotaciones de las tallas inglesas de la época, en la
que destaca su expresión romántica.



Talla que
durante todo el año está en la casa del Mayordomo del Gremio, el marinero de
mayor edad, y que sale en procesión cada 8 de septiembre, a cuya conclusión se
entrega junto al ramo al nuevo Mayordomo, que se elige cada año. Tradición
anclada en la historia, en la que el Mayordomo era el pescador que más dinero
ponía en el Gremio.



Imagen venerada
que cuenta con leyenda propia, relacionada con unos pescadores de la localidad
identificados como pertenecientes a la casa Víctor, dónde cada año para la
procesión, que estaban pescando cuando les sorprendió una pequeña galerna.
Imploraron ayuda divina, calmándose el mar y apareciendo flotando la talla. Que
se cree inglesa, relacionada con el movimiento iconoclasta reinante en ese
país, en el que tiraban las tallas religiosas al mar. Leyenda que en cierta
manera verifican los estudios realizados que reflejan importantes concreciones
salinas en la talla.

Otra leyenda
relaciona la construcción de la capilla en el lugar, que inicialmente se iba a
realizar en el cercano lugar de Friera. A él se llevaron los materiales para su
construcción, pero estos aparecían cada día en la Telaya. Los vecinos
entendieron que era un mensaje divino, decidiendo construirla allí.



Exteriormente la
capilla no tiene prácticamente ningún interés. Pintada de color blanco, con
techo de pizarra, de planta única rectangular, con dos puertas de accesos y
columnas protectoras, con bancos de piedra en todo su entorno, ambos pintados
en color crema.



Su frontal lo
preside una espadaña con una sola campana, con una cruz acristalada en su parte
inferior, que permite que penetre la luz natural a su interior, siendo su
puerta levemente abovedada con un pequeño hall de entrada.



Su interior está
protegido por columnas y arcos de ladrillo visto, que destacan sobre los muros
pintados en blanco. 


El altar está
presidido por la talla de la Virgen, en el bauprés de una proa de un navío
escoltada por dos anclas, con un crucifijo sobre ella y con una talla barroca de San Roque a su derecha,
sobre un fondo pintado de azul simulando el mar Cantábrico.

En su parte
intermedia, debajo de dos ventanas, se encuentran dos cuadros pintados al óleo.
A la derecha uno desde la cercana playa de Lousera o Chouseira, que representa
la Virgen por encima de su capilla con el texto “Virgen de la Atalaya, ruega
por ellos”.



Y el de la
izquierda, el que representa la aparición de la Virgen a unos pescadores en
barca navegando sobre el Cantábrico embravecido.



En su coro
destaca la cruz acristalada, con una barandilla tallada en su frontal.



 

MÁS INFORMACIÓN COMPLEMENTARIA. Pinchar en
enlaces.

Un Principado para descubrir.

Un Principado para descubrir. Videoteca: concejo por concejo.

Barayo y Frexulfe, las maravillas naturales del concejo de Navia.

  

“La vida es como una leyenda; no importa que
sea larga, sino que esté bien narrada”. Séneca, Luci Anneo (4 a.C-65) filósofo
hispanolatino.

3 comentarios en «Capilla de la Atalaya, en Puerto Vega, Navia.»

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