Ubicada en el barrio de
Cimadevilla, en la actualidad es la sede de la Cofradía de Pescadores
gijoneses.
Gijón, que
cuenta con la categoría de villa, es la ciudad más poblada del Principado de
Asturias, con una población de 271.717 habitantes –censo de 2020-. Ubicada a
orillas del mar Cantábrico, cuenta con una extensión de 182 kilómetros
cuadrados, sin desniveles de gran importancia.
Villa en su momento romanizada,
cuyo núcleo histórico estuvo en la antigua denominada Gigia, la península en la
que actualmente se ubica el barrio de Cimadevilla, que en el siglo XVII se
expandió hasta el denominado barrio de Bajovilla.
En Cimadevilla, y por tanto en
Gijón, se encuentra uno de los edificios más antiguos existentes, aunque
posteriormente remodelado, la capilla de Nuestra Señora de la Soledad.
Situada en la calle la Soledad, fue
fundada por Antonia Valdés de Llanos en 1674, con el impulso y apoyo de
marineros y pescados, bajo la advocación de Nuestra Señora de la Asunción, como
anexo a la casona familiar.
Desde sus inicios fue sede del antiguo Gremio de
Mareantes, y en la actualidad lo es de la Cofradía de Pescadores, a donde se
trasladó desde la desaparición de la capilla de Santa Catalina en el mismo
barrio, donde tenían su sede.
La capilla fue destruida en 1936
durante la Guerra Civil, siendo reedificada a la conclusión de la Guerra en
torno al ábside cuadrangular preexistente. Realizándose una nueva rehabilitación
en 1996, por iniciativa de la Asociación de Amigos de la iglesia mayor de San
Pedro y con el patrocinio del Principado de Asturias, el Ayuntamiento de Gijón y
aportaciones populares, como reza en la placa existente en su interior.
Arquitectónicamente es una
pequeña edificación de planta cuadrada, de fachada y formas austeras, con
pilastras que recorren su lateral y con sólido almohadillado que rodea la
puerta de entrada.
En su fachada, en la parte
central se encuentra una pequeña ventana, flanqueada por dos rosetones, uno
decorado con la barca de San Pedro y el otro con la paloma de la paz. En su
parte superior, sobresale el tejadillo de tejas, coronada por una espadaña
adintelada de una sola campana.
Y en su fachada lateral se abre una
saetera en forma de venera.
En su interior cuenta con un coro
de madera, que antiguamente comunicaba con la casona de la que formaba parte, y
con un ábside cuadrado cubierto con bóveda de pañuelo.
En el altar protegido por una
barandilla se encuentra un retablo de madera, en cuyo centro se ubica la imagen
de la Soledad, realizado por el escultor valenciano imaginero Antonio Balleter
Vilaseca en 1942.
Retablo que complementan, ubicado
en cada lateral, las imágenes del Cristo de Medinaceli, realizada por el
escultor gallego Manuel Cajide en 1946, y la de San Pedro, patrón de Gijón.
MÁS INFORMACIÓN COMPLEMENTARIA. Pinchar en enlaces.
Escultura Castillo de Salas, De Joaquín Rubio Camín, en Gijón.
Escultura Galileo Galilei, de Amadeo Gabino, en Gijón.
Escultura Madre del Inmigrante, de Ramón Muriedas, en Gijón.
Escultura Paisaje Germinador, de Miguel Ángel Lombardía, en Gijón.
Escultura Sentimiento, de Manolo Linares, en Gijón.
Escultura Sin Título, de Herminio Álvarez, en Gijón.
Escultura Sombras de Luz, de Fernando Alba, en Gijón.
Escultura Solidaridad, de Pepe Noja, en Gijón.
Playa del Rinconín o Cervigón, en Gijón.
Playa de les Caseríes, en Gijón.
Playa de los Mayaos o Vagones, en Gijón.Torre y palacio de los Jove Hevia, en Gijón.
“Las fuerzas que se asocian para el bien no se suman, se multiplican.
Concepción Arenal Ponte (1820-93) periodista y escritora española.









